Me encanta esta tela, quedé enamorada de ella nada más verla en la sección de patchwork de la tienda.
Me gustó por ese fondo burdeos, tan vivo y a la vez suave, y por el estampado tipo cachemir en varios tonos de azul, gris y beige.
Pensé que era muy apropiada para el otoño y, cómo no, hice unas cuantas flores.
Esta vez decidí darles todo el protagonismo en este collar en el que sólo están acompañadas por unas cuantas facetadas del mismo color y un corazón con un pequeño lazo en grogrén.
















